Los activos de Repsol en Venezuela no corren peligro, dice Chávez

sábado 11 de agosto de 2012 11:04 CEST
 

* Presidente dice Venezuela firmó pactos con Repsol y Eni

* Considera mala señal que Repsol demande a Argentina

* Propone arreglo amistoso entre Repsol y Buenos Aires (Actualiza con citas y detalles)

CARACAS, 11 ago (Reuters) - El presidente venezolano, Hugo Chávez, descartó el viernes cualquier acción que afecte a los activos de Repsol en el país, como represalia por la demanda de la petrolera española contra Argentina.

A finales de julio, Chávez instó a Repsol a buscar un pacto amistoso con Argentina, que expropió su filial en ese país, para evitar la vía judicial que podría enturbiar las relaciones de la firma española con Venezuela.

"¿Tu crees que si Repsol viera que están en peligro, en peligro, sus inversiones en Venezuela vendrían a firmar otro convenio?, señaló.

Chávez comentó que en estos días se firmaron convenios con Repsol y la italiana ENI para el desarrollo del gran complejo gasífero Rafael Urdaneta, y que el ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, se reunió con los presidentes de las empresas.

"Yo he hecho una observación, somos amigos de Repsol, somos aliados y amigos de la República Argentina y yo lo que he hecho es una reflexión y un mensaje a Repsol, que no me parece que acudan a una instancia internacional para demandar a la Republica Argentina", añadió.

"Nosotros creemos que es una mala señal que Repsol vaya a demandar a Argentina en una instancia internacional porque eso significa que ante cualquier diferencia que pueda surgir con nosotros mañana o pasado ¿van a ir allá de una vez a demandarnos?", sostuvo.

Repsol se prepara para una larga batalla legal contra Argentina, a la que reclama una compensación de 10.000 millones de dólares, después de que el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández expropiara YPF en abril alegando que la matriz española hacía pocas inversiones en el país.

"Vamos arreglar esto como aliados es lo que nosotros proponemos", agregó Chávez. (Información de Deisy Buitrago y Mario Naranjo; Editado por Inmaculada Sanz en Madrid)