El médico de Michael Jackson, acusado de homicidio involuntario

lunes 8 de febrero de 2010 21:51 CET
 

LOS ANGELES (Reuters) - Los fiscales de Los Angeles acusaron el lunes al médico personal de Michael Jackson de homicidio involuntario por la muerte del cantante el año pasado.

Conrad Murray ha centrado la investigación durante meses, desde que la oficina del forense determinó que la muerte de Jackson en Los Angeles el 25 de junio fue un homicidio por sobredosis.

Murray estaba en la casa que arrendaba Jackson en Los Angeles al momento de su fallecimiento y fue el hombre que, de acuerdo con la policía, suministró el poderoso anestésico propofol al cantante de 50 años para ayudarlo a dormir.

El informe del forense señalaba que la muerte de Jackson fue provocada principalmente por propofol y el sedante lorazepam. Un cóctel de otros analgésicos, sedantes y estimulantes fue también descubierto en su cuerpo.

El cargo de homicidio involuntario afirma que Murray "sin mala intención mató a Michael Joseph Jackson", según un comunicado de la oficina del fiscal del distrito de Los Angeles.

Murray iba a comparecer el lunes por la tarde en un tribunal de Los Angeles.

De ser condenado, el médico podría llegar a pasar cuatro años en la cárcel, indicó la oficina del fiscal de distrito.

El médico ha repetido con insistencia que no hizo nada malo y ha señalado a los investigadores que no fue el primero en darle propofol a Jackson, revelaron documentos de la corte.

Murray, un cardiólogo, fue contratado en mayo de 2009 para atender a Jackson mientras el artista se preparaba para una serie de 50 conciertos en Londres, destinados a revivir una carrera opacada por un humillante juicio en 2005 por cargos de abusos contra un menor de 13 años, de los que fue declarado inocente.   Continuación...

<p>Los fiscales de Los Angeles acusaron el lunes al médico personal de Michael Jackson de provocar involuntariamente la muerte al cantante el año pasado. En la imagen de archivo, el médico de Jackson Conrad Murray llega a la Clínica Armstrong de Houston, EEUU, el 23 de noviembre de 2009. REUTERS/Richard Carson</p>