ENTREVISTA - Loeb confía en su trasero para llegar a la cima

jueves 9 de septiembre de 2010 11:08 CEST
 

SAPPORO, Japón (Reuters) - El francés Sébastien Loeb, quien podría ganar un séptimo título mundial de rally este fin de semana en Japón, dijo que una parte concreta de su anatomía le ha ayudado a convertirse en el piloto más grande de este deporte de todos los tiempos.

Loeb, quien será proclamado campeón en Japón si logra su victoria número 60 en el campeonato mundial y ninguno de sus rivales termina entre los seis primeros, al ser preguntado por Reuters cuál era su rasgo distintivo, respondió: "Mi trasero".

"Es lo que me hace sentir las vibraciones y anticipar cómo reaccionará el coche. Aunque sea sólo una rueda, instintivamente sé hacia qué lado se irá, qué tipo de adherencia tendrá y por dónde puedo conducirlo", dijo el piloto de Citroën.

Pero admitió que su trasero no era su única explicación.

"Mucho tiene que ver con las sensaciones", señaló. "Sé cómo improvisar mientras conduzco rápido, cómo perder la menor velocidad posible cuando freno, doblo o acelero. No puedes aprender eso. Sin presumir, diría que el 80 por ciento es natural y el resto se logra con trabajo", agregó.

Sus años como gimnasta en su juventud también ayudaron, explicó.

"No puedo explicar realmente por qué. Siempre fui bueno en los deportes donde el equilibrio era importante y tienes que mover tu cuerpo por el aire, como esquiar o surfear", indicó.

Loeb dijo que no sentía nada de presión antes de un evento en el que podría sellar el título cuando faltan tres rallies antes del término de la temporada.

"Ganar una carrera nunca es fácil, y aún menos cuando hay tanto en juego, pero intento no presionarme a mí mismo", señaló.   Continuación...

 
<p>El francés Sébastien Loeb, quien podría ganar un séptimo título mundial de rally este fin de semana en Japón, dijo que una parte concreta de su anatomía le ha ayudado a convertirse en el piloto más grande de este deporte de todos los tiempos. En la imagen, Loeb en una fotografía en Finlandia el 31 de julio de 2010. REUTERS/LEHTIKUVA/Roni Rekomaa</p>