Egipto vota en una difícil segunda ronda de las presidenciales

sábado 16 de junio de 2012 14:53 CEST
 

El CAIRO (Reuters) - Los egipcios hicieron cola el sábado para elegir a su nuevo líder en las primeras elecciones presidenciales libres de su historia, enfrentándose a una difícil decisión entre los conservadores islamistas y un ex alto cargo militar que fue primer ministro con el depuesto presidente Hosni Mubarak.

Aún recuperándose del fallo judicial que hace dos días disolvió el nuevo parlamento dominado por los Hermanos Musulmanes, muchos se cuestionan si los militares que hace un año hicieron a un lado a su compañero Mubarak para aplacar las protestas prodemocráticas de la Primavera Árabe, cumplirán el compromiso de dejar gobernar a los civiles.

Sin parlamento ni una nueva constitución que defina los poderes del presidente, las elecciones del sábado y el domingo no resolverán tampoco el asunto, dejando a los 82 millones de egipcios, los inversiones extranjeros y los aliados del país en Estados Unidos y Europa con inseguridad sobre el tipo de Estado en que se convertirá la nación árabe más poblada.

Para aquellos que prefirieron a los centristas laicos, los izquierdistas y los islamistas moderados que perdieron en la primera vuelta, los dos hombres que siguen en la carrera electoral suponen una elección de extremos con sabor desagradable.

Algunos de los 50 millones de votantes egipcios dijeron que preferían estropear sus papeletas antes que respaldar a Ahmed Shafik - de 70 años, ex comandante de la fuerza aérea y que fue además el último primer ministro de Mubarak - o a Mohammed Morsy, de 60 y que forma parte de los Hermanos, el enemigo en la clandestinidad de la dictadura militar durante seis décadas.

Pero muchos están decididos a hacer oír su voz. En algunos centros de votación, que abrieron a las 8 de la mañana, se formaron colas temprano en la primera de las dos jornadas que durará esta segunda fase de la elección. Los resultados podrían conocerse el domingo por la noche.

"Voy a votar por Shafik. Es un militar, ex piloto y comandante de guerra. Es exactamente lo que necesita un líder. Un militar fuerte que tenga un fuerte control del Estado y nos devuelva la seguridad", dijo Hamdy Saif, de 22 años, un estudiante que, como muchos egipcios, están desesperados por recuperar el orden tras el derrocamiento de Mubarak.

Los islamistas, que llegaron al poder tras una revuelta impulsada en sus inicios por la clase media urbana laica, desconocen su esto podría limitar la capacidad de Morsi para ampliar su atractivo más allá de las disciplinadas filas de la formación.

Los Hermanos Musulmanes obtuvieron la mayoría parlamentaria en las elecciones que finalizaron en enero e inicialmente dijeron que no presentarían a un candidato presidencial, aunque cambiaron de opinión en el último minuto.   Continuación...

 
Los egipcios comenzaron a votar el sábado en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales que les ofrece una difícil decisión entre los islamistas conservadores y un ex alto mando militar que fue el último primer ministro del depuesto presidente Hosni Mubarak. En la imagen, una mujer deposita su papeleta electoral en una urna, dentro de un centro de votación de El Cairo, el 16 de junio de 2012. REUTERS/Suhaib Salem